Loading…
Loading…
Loading…
Loading…
Desencadenante Recibes daño de un enemigo o un peligro.
Tras recibir el daño desencadenante, te transformas en aire. Hasta el final del turno actual, no puedes ser atacado ni elegido como objetivo, no ocupas espacio, no puedes actuar, y cualquier aura o emanación que tengas está suprimida. Al final del turno, te reformas en cualquier espacio que puedas ocupar a 15 pies de donde estabas cuando te dispersaste. Cualquier aura o emanación que tuvieras se restaura siempre que su duración no se agotara mientras estabas disperso.
Sin comentarios
Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.
Inicia sesión para dejar un comentario.