Loading…
Loading…
Loading…
Loading…
Las mentes de ti y tu compañero están tan entrelazadas que, mientras uno de vosotros viva, el otro continúa existiendo en la mente del vivo. Si tu compañero unido muere o es destruido y está a 30 pies o menos de ti, su consciencia es absorbida por tu mente, donde puede comunicarse contigo normalmente y permanece allí hasta tus siguientes preparativos diarios. Durante tus siguientes preparativos diarios, puedes invocar vuestra unión para devolver a tu compañero a la vida de nuevo en un ritual que dura 1 hora. Tu compañero unido restaurado regresa con el cuerpo intacto, a su total máximo de Puntos de Golpe, y curado de cualquier aflicción que pudiera estar afligiéndole cuando murió.
Si alguna vez murieras o fueras destruido y estás a 30 pies o menos de tu compañero unido, tu consciencia fluye hacia tu compañero durante 3 días. Durante este tiempo, puedes realizar acciones como si fueras tu compañero unido usando sus capacidades y características para cualquier acción que realices. Tras pasar 3 días en este estado, eres devuelto a la vida con un número de Puntos de Golpe igual a ]{el doble de tu nivel} y recuperas un Punto Mítico.
Si tú o tu compañero unido morís mientras compartís vuestro cuerpo con la consciencia del otro, morís realmente, pero si no sois devueltos a la vida en el plazo de 1 año, ambos os reencarnáis como niños (o en un estado similarmente inmaduro) en un lugar cercano a donde os convertisteis en compañeros por primera vez. Ni tú ni tu compañero completáis vuestros viajes a lo largo del Río de las Almas, ni poseéis conocimiento alguno de la forma reencarnada del otro. Sin embargo, ambos sentís un atisbo de vuestra antigua conexión, en caso de que alguna vez os encontréis. Si cualquiera de los dos es asesinado antes de que volváis a estar juntos como compañeros, el ciclo de reencarnación se rompe, y ambos podéis morir con normalidad.
Dedicación de Señor de las Bestias
Sin comentarios
Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.
Inicia sesión para dejar un comentario.